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  1. El pony colorado - John Steinbeck

    viernes, 2 de noviembre de 2012

     
    "Solo un caballo de alma menguada no se resiente en la doma".

    Esta obra ha superado con creces mis espectativas. Solo esperaba de El pony colorado una lectura amena -y lo es-, almibarada y más o menos entretenida; lo que uno espera de un libro cogido al azar para una tarde de domingo. Pero no cabe duda de que es puro Steinbeck, y que lleva su marca a fuego. 


    El pony colorado (The Red Pony, 1933) es una especie de fix-up (éste termino, ay, tan trillado en las novelas de ciencia ficción y que tan complicado es de definir). Son un conjunto de cuatro relatos -El regalo, Las Grandes Montañas, La promesa y El guía de la partida- que pueden leerse de forma independiente y que forman una novela. A través de ellos, Steinbeck nos relata la historia de Judy Tiflin, un muchacho de 10 años que vive en un rancho del Valle de Salinas (California), quizá allá por los años 30 del siglo pasado. Judy vive con sus padres y Billy Buck, un bracero que trabaja en el rancho. Otros personajes son Gitano y el abuelo de Judy. Gracias a ellos, el pequeño irá creciendo, desarrollando sus capacidades y valores y adquiriendo responsabilidades. Es por eso es una lectura muy recomendable para los lectores más jóvenes, en tanto que novela iniciática.

    En un principio el pequeño Judy no asimila la muerte. Solo tiene 10 años y su padre le ha puesto a cargo de un pony muy joven al que aún hay que domar. El muchacho va adquiriendo la responsabilidad de ocuparse de su caballo, pero el animal muere, y Judy reacciona mal. Al final de ese capítulo y principio del siguiente Judy no se sobrepone del todo, pese a las apariencias, y se vuelve cruel con los animales. Esos pasajes tan crudentos me sobrecogieron, porque me hicieron recordar aquel demoledor relato de Roahl Dahl, El cisne (The Swan, incluido en Historias extraordinarias, 1977). Las historias intermedias (Las Grandes Montañas y La promesa) suponen un desarrollo evidente en el crecimiento de Judy. Aparece en escena un misterioso personaje, Gitano, y la radical e inevitable actuación de Billy Buck en el nacimiento de un potrillo que implica la muerte de su madre hacen madurar a Judy a base de duras lecciones. Finalmente, en El guía de la partida, el muchacho es capaz ya de postergar la batida contra las ratas del heno ante la necesidad de su abuelo de una limonada que el propio Judy le ofrece.  Ese final, un tanto abrupto, supone la capacidad de empatía hacia los demás. Presumiblemente también hacia los animales, excepción hecha a las ratas, dadas las circunstancias. Judy se demuestra incluso más humano que Carl, su padre, en relación a su abuelo. 

    Al final de la obra me reconcilié con Judy. Aquel crío de diez años que era poco más que un gazmoño de absurda rebeldía (me estoy acordardo del zorzal descuartizado) se gana el respeto del lector. Porque, a fin de cuentas, "solo un caballo de alma menguada no se resiente en la doma"




  2. 5 comentarios:

    1. Andromeda dijo...

      Me has abierto el apetito, Hyp, con lo que me gusta Steinbeck. Hace poco le leí "La perla", bastante triste. :(

    2. Hypathia dijo...

      Steinbeck es fascinante. Con este libro me llevé un sorpresón, porque me lo imaginaba más bucólico, pero hay pasajes que te hacen hervir la sangre.

      "La perla" es un caramelo, pero es cierto que aplasta. Coyotito... Uff. Estos días estoy tratando de leerlo en inglés. ^_^

      ¡Un abrazo, Andrómeda!

    3. Andromeda dijo...

      Todavía lloro por Coyotito, :( Yo al que voy a leer en inglés es a Bukowski (sencillo y repetitivo). Jajajaja!!
      ¡Abrazos!

    4. Hypathia dijo...

      ¿Sencillo, dices? ¡Entonces me lo apunto! :P

    5. Andromeda dijo...

      Pues mira, si nos aprendemos las palabras básicas relativas al sexo y al alcohol, ya tenemos al menos el 80% del vocabulario. :P
      ¡Voy a empezar por "Ham on Rye"!! ^^

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